Junio – Septiembre de 2018 (Post con muchas fotos 🙂)

Hola queridos amigos:

En junio hemos tenido varias actividades. Una de ellas es que vino una fundación que se llama Hope International y nos han ayudado a pintar las aulas de clases de Familia feliz y a hacer algunas refacciones en las casas.

Siempre estamos agradecidos a Dios por que por diferentes medios y personas Él provee para que su obra siga avanzando.

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También Pablo tuvo que viajar a Ixiamas (lugar del nuevo proyecto www.eben-ezer.org ) para llevar madera para la construcción y para llevar un grupo de alumnos y voluntarios de Guayaramerín que fueron a ayudar por algunas semanas.

Ya en los primeros días de julio en la mañana, Pablo iba hacia el pueblo con otra voluntaria y vio un accidente en la carretera, así que se detuvo a ayudar y resulta que el vehículo había volcado y caído unos casi 3 metros al lado de la carretera. Tuvo que volver y buscar el tractor para poder amarrar el auto con cadenas y sacarlo. Si bien quienes iban en el vehículo se lesionaron, gracias a Dios no hubo que lamentar víctimas fatales. A pesar de que la ruta en la cual se encuentra Familia Feliz es muy transitada, Dios siempre nos cuida al ir y volver al pueblo.

En Julio también tuvimos el casamiento de nuestro amigo y director de Familia Feliz, Miguel con Tara. Así que tuvimos muchas visitas de otros voluntarios de otros proyectos y de otras provincias, además de amigos del pueblo y ex alumnos, compartimos momentos muy lindos disfrutando de esa ocasión.

A fin de Julio tuvimos el cumpleaños de Audrey y compartimos una comida especial con los voluntarios en casa. En ocasiones así es cuando nos damos cuenta de lo valioso que es la amistad y que no importa si la fiesta tiene simplemente una comida y un jugo fresco, lo importante es compartir un momento feliz con personas agradables y la bendición de Dios.

El 3 de agosto Emma cumplió 4 años y pudimos hacer un cumpleaños sencillo, pero con mucho amor y ella pudo disfrutar con sus amiguitos jugando y comiendo un pedazo de torta. Algo que hablábamos con Audrey luego del cumpleaños es el amor de los chicos hacia Emma, ya que le hicieron tarjetitas a mano y le hicieron regalos. Por ejemplo, una de las niñas le regaló un paquete de galletas saladas (es lo mejor que tienen los niños en el internado, comida o dulces… es como un tesoro para ellos) y otra niña le dio su propio bebé de juguete como regalo.

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Otro evento importante fue el día de la independencia de Bolivia, para lo cual realizamos diferentes actividades especiales como concurso de decoración de las casas o repartir tarjetas con un versículo en el pueblo y por la noche una cena especial para los chicos.

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Uno de los martes (ese es nuestro día libre) recibimos un dinero que no esperábamos y aprovechamos para poder ir con Emma a la Piscina porque le encanta y hacía bastante tiempo que no podíamos ir. Momentos como estos con algo tan simple como ir a la piscina, son las cosas que nosotros consideramos como los mimos que Dios te da cuando sos misionero, ya que nos permite “desconectarnos” y compartir un rato diferente en familia.

Otro día Pablo pudo ayudar con la instalación eléctrica en la casa de unos vecinos que habían estado dos días sin luz. Situaciones como estas son las que ayudan a “preparar el suelo” para que la semilla del mensaje de salvación pueda crecer en el corazón de las personas porque pueden ver que uno ayuda des interesadamente, eso llama la atención de las personas y rompe prejuicios.

Esta foto es de cuando volvía de la casa de los vecinos.

Gracias a Dios nos llegaron un termómetro infrarrojo sin contacto y un oxímetro que donaron una amiga y un familiar para que Audrey cuente con esas herramientas para el mejor cuidado de los chicos y voluntarios. Esta es otra cosa que nos anima y alienta a seguir adelante y es que cada vez que pedimos ayuda para ayudar a otros las personas de una forma u otra hacen llegar su colaboración para poder realizar lo que sea necesario.

Pablo encontró una víbora venenosa en el canasto de la ropa sucia en el baño, pero gracias a Dios era de noche y nadie tuvo que asustarse, para cuando despertamos, ya estaba muerta y fuera de la casa. Dios siempre está pendiente de que la familia esté protegida ya que por ejemplo Emma podría haber ido al baño, pero fue Pablo quien se encontró con la víbora y no ella.

En la huerta ya comenzaron a aparecer las primeras piñas (ananá) que si Dios quiere estarán listas para comer en diciembre o enero. Este año hemos ahorrado mucho dinero en plátanos, bananas y guineos, ya que los que se habían plantado al año pasado, dieron frutos y hemos comido muchos “gratis” (en el sentido de que no debimos comprar en el mercado, pero si se trabaja la tierra para que produzca frutos) este año.

Otro de los acontecimientos es que Luna (la perrita de Familia Feliz) tuvo cachorros, así que en casa tenemos una guardería de 10 bebés que por ahora toman teta y duermen, pero pronto andarán haciendo travesuras por todos lados.

Finalmente, pudimos realizar el viaje a La Paz y allí, una vez más, Dios estuvo al control en cada detalle ayudándonos a realizar cada trámite y cada documento para que pudiéramos finalizar con la residencia definitiva de Pablo y Emma.

En octubre, ellos deberán viajar nuevamente para poder finalizar el trámite y realizar la renovación de sus cédulas de identidad bolivianas.

Estamos muy agradecidos porque Dios proveyó el dinero necesario ya que no contábamos con el mismo y pudimos viajar, alojarnos, comer y realizar cada trámite que necesitamos.

El domingo 23 de septiembre fuimos con los chicos a la piscina por festejo del día del estudiante y de la primavera, en la tarde hubo campeonato de futbol mixto y en la noche tuvimos una cena especial, un video con el resumen de las actividades del día y premios para los ganadores del torneo.

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Algunas fotos de todos los días.

Gracias por acompañarnos siempre en la aventura de ser voluntarios misioneros, gracias por tus oraciones y gracias a cada uno que también nos apoya económicamente para poder seguir adelante con este ministerio.

Deseamos que Dios los bendiga y acompañe y les dejamos nuestro contacto personal por cualquier cosa.

Email: pablofernandoromero@gmail.com

Whatsapp: +591 74714289

Muchos cariños

Audrey, Emma, Mickaël y Pablo

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Documentación para residencia permanente en Bolivia (micro post)

Buenos días queridos amigos:

Está foto es de hace casi dos semanas vuando tuvimos que viajar a La Paz para retirar el pasaporte de Audrey (que le salió gratis gracias a la ayuda que Dios proveyó por medio de las personas de la embajada).

El mes de agosto debemos viajar nuevamente a La Paz a retirar los pasaportes de Emma y Mickaël que finalmente costaron U$D 32 ambos (ya que Dios obró nuevamente y permitió que tengamos ese regalo), y para poder realizar los trámites para la residencia permanente en Bolivia de Emma y Pablo (los de Audrey y Mickaël recién pueden hacerse más adelante).

Les compartimos el Link de la campaña que hemos comenzado para juntar fondos para viaje, estadía, comida y documentos que necesitaremos en agosto.

https://www.gofundme.com/permanent-residency-in-bolivia

Agradecemos a cada uno por acompañarnos siempre, por ayudarnos ya sea con oraciones, económicamente o compartiendo el Link.

Que Dios los bendiga y tengan un buen resto de semana.

P. D. : Si alguien quisiera ayudarnos desde Argentina, nos avisan al mail o WhatsApp y podemos facilitarles la cuenta de Banco Galicia.

Desafíos y sueños para 2018

Finalmente volvimos de Argentina y estuvimos unos días en Santa Cruz para comenzar los trámites de residencia para Mickaël y Dios nos regaló en ese tiempo, poder reencontrarnos con nuestros amigos incondicionales Ximena y Eliezer que nos ayudan cada vez que nos toca hacer trámites en la ciudad.

Gracias a Dios, luego de realizar los trámites en Santa Cruz, pudimos volver a Familia Feliz en la avioneta de GMI (Gospel Ministries International) y ahorramos muchas horas de viaje por tierra (26 horas si el camino se encuentra en buenas condiciones, en época de lluvias, pueden ser 48 o 72 horas tranquilamente, suponiendo que los caminos no se encuentren cortados) así que tuvimos la bendición de llegar en tan sólo 3 horas a Familia Feliz.

Una vez que aterrizamos en Rurrenabaque, llegamos directo a ponernos en ritmo nuevamente, porque las clases ya habían comenzado.

Estábamos más que felices por volver a Familia Feliz, nos recibieron con muchísimo cariño y alegría. Los primeros días luego de llegar, estuvimos viviendo en la misma habitación que tuvimos cuando llegamos por primera vez.

Volvimos a disfrutar de cada una de las actividades como ir a la iglesia, trabajar, llevar a los niños al médico o al dentista, hacer compras en el pueblo, etc.

Los chicos preparando la tierra para sembrar.

Ananá o piña (esperamos que den fruto a fin de este 2018).

Horneado pan.

Voluntario y chicos cortando tablas para finalizar la construcción del primer piso de la casa de las chicas.

También nos invitaron a celebrar el cumpleaños de algunos de los chicos.

Pablo en el camión, yendo con los chicos a buscar plantas de cítricos.

Audrey yendo a revisar y curar a uno de los niños y Emma quiso acompañarla a pesar de la lluvia para ver como su mami como buena enfermera cuida de los chicos.

Juntando abono con los chicos.

Emma lista para ayudar a Audrey en la cocina.

Esta foto la tomamos mientras aguardábamos en la emergencia del hospital para que el Dr. pudiera revisar a uno de los niños, a uno de los voluntarios y a Emma.

El sábado 31 de marzo le tocó predicar a Pablo.

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Estamos muy agradecidos a Dios porque tanto en Argentina como los días que estuvimos haciendo trámites en Santa Cruz, Dios ha provisto para cada necesidad en el momento oportuno.

Habíamos estado orando para que Dios nos ayudara a resolver el problema de que a Pablo le había comenzado a funcionar muy mal el celular al punto de prácticamente no poder utilizarlo y estábamos preocupados porque esa es una herramienta de trabajo con la que suele manejar Instagram, la página de Facebook, a veces la página web de Familia Feliz además de las llamadas y mensajes para resolver situaciones de todos los días y también comunicarnos con nuestras familias. No teníamos dinero para repararlo y menos para comprar otro, pero en esos días, un amigo y su esposa nos avisaron que nos habían depositado un dinero y eso alcanzó para conseguir un nuevo celular para poder seguir ayudando en el campo misionero.

Está es la forma en que Dios ha ido solucionando cada situación que nos ha tocado enfrentar.

Estas son algunas de las actividades que hasta el momento hemos realizado.

Para lo que resta de este año, aún nos quedan muchos desafíos y cambios por realizar, de manera familiar y también personal.

De manera próxima, debemos realizar la cédula de identidad boliviana para Mickaël, en octubre debemos renovar la residencia boliviana de manera permanente (aún no sabemos por qué, pero en Bolivia son muy caros los trámites para los extranjeros) 6 eso implica viajar a Santa Cruz nuevamente y permanecer allí algunos días hasta poder realizar los trámite.

Más cerca de fin de año, estaremos trasladándonos hacia Ixiamas al nuevo proyecto que está situado a unos 120km (75 millas) de Familia Feliz y ahí viene uno de los desafíos más grandes que hemos tenido desde que llegamos a Bolivia, ya que aquí en FF contamos con las cosas que ya hay en el proyecto para vivir, pero en Ixiamas comenzaremos de cero a equipar una casa desde cero (nada de lujos, simplemente heladera, cocina, utensilios y algunos muebles básicos…) y para que tengan una idea de cómo son los caminos, para recorrer esos 120km toma unas 3 horas aproximadamente ya que hay que pasar por al rededor de 30 arroyos (la mayoría pequeños y 3 grandes) todo por camino de tierra. He aquí la otra necesidad grande, soñamos con que Dios provea un vehículo 4×4 para poder desplazarnos cada vez que sea necesario ir y volver de FF al nuevo proyecto o cuando sea necesario realizar trámites, llevar a alguien al hospital o la situación que surja en el momento.

Para suplir cada una de las necesidades explicadas hasta aquí (sin considerar otras que podrían surgir) necesitaríamos unos USD 20000 (ARS 403000, BOB 139000).

En cierta ocasión alguien nos dijo que si bien Dios provee, a veces hace falta compartir la necesidad que existe para que otras personas sepan y el Espíritu Santo tenga la oportunidad de trabajar sensibilizando corazones para apoyar no sólo con oraciones sino también económicamente.

Hemos aprendido a soñar en grande cuando se trata de trabajar para Dios, dejando en sus manos cumplir sus sueños en nosotros de acuerdo a su voluntad. Nuestra parte es compartir los sueños y trabajar por ellos y Dios contestará según Él lo crea conveniente.

Gracias por dedicar de tu tiempo para acompañarnos en cada post en esta aventura con Dios de ser misioneros voluntarios, por estar presente con oraciones, mensajes de apoyo y hasta económicamente.

Esperamos que tengas una hermosa semana y que Dios te bendiga.

Con cariño:

Audrey, Emma, Mickaël y Pablo.

P.D.: gracias por ayudarnos a compartir este post y por cualquier cosa, les dejamos a continuación nuestro contacto.

Email: pablofernandoromero@gmail.com

Tel.: +59174714289

Facebook: facebook.com/sirviendoenfamilia

¿Volverían a Argentina?

Es la pregunta que varias personas nos han hecho desde el primer momento en que llegamos a Salta, luego de haber estado como voluntarios en Bolivia por un año y dos meses.

A lo que tanto Audrey como yo respondemos:

No volveríamos (a menos que Dios así lo requiera…) por decisión propia a Argentina, porque sirviendo a los demás como familia, hemos sido los más beneficiados a la hora de hacer un balance (lo cual no quita que hayan luchas, pruebas o dificultades…).

En Familia Feliz Emma nunca tiene que estar sola, ya que si Audrey trabaja, yo la cuido y si yo trabajo, Audrey la cuida.

No tenemos que preocupemos por pagar tarjeta de crédito (ya que no tenemos…), electricidad, gas, agua, etc. y las energías de nuestra mente que empeñábamos en ver como pagar las cuentas, hoy las utilizamos para avanzar directamente con la obra que Dios nos pone por delante.

Podemos compartir las 3 comidas juntos como familia (excepto que surja algún imprevisto, pero en general, podemos comer juntos), podemos hacer el culto matutino y vespertino con Emma cada día y es tan lindo ese momento que ahora ella con sus tres añitos, es quien nos recuerda que debemos hacerlo, si lo olvidamos o si nos retrasados por algo.

El estar en contacto con la naturaleza todo el tiempo es un “cable a tierra” que nos ha ayudado a reducir contracturas musculares y a bajar niveles elevados de ansiedad (aún trabajando todo el día, se nota la mejoría para bien).

Hemos mejorado en nuestra alimentación, en el descanso (dormimos mejor y nos recuperamos mejor), como hemos comentado en otro post, hemos mejorado el conocimiento en el idioma inglés, estamos aprendiendo a administrar, a trabajar la tierra, a vivir con lo necesario y no preocuparnos por lo material, ya que Dios provee (aunque a veces la parte humana vuelve y uno se preocupa, pero vamos aprendiendo con ayuda de Dios).

Otro de los motivos que nos desanima de volver a vivir a la ciudad es que luego de haber estado viviendo en la selva, en un lugar apartado, al entrar “en ritmo de vida” citadino, re confirmamos la hiperactividad de Emma (en Familia Feliz no es tan notorio porque puede hacer actividades al aire libre todo el día y quema muchas energías) ya que el hecho de estar “encerrada” entre cuatro paredes hace que se ponga inquieta, de mal genio y muchas veces resulte desobediente o conteste de mala forma. A pesar que hace sólo un poco más de un mes que estamos en la ciudad, ha sido más que suficiente para que el consumismo logre marcarla , ya que todo está articulado para que tanto niños como grandes quieran comprar “todo lo que ven”.

Para nosotros también ha sido duro ver cuánto nos cuesta mantener nuestra relación con Dios cada día, debido a la cantidad de distracciones que existen y que al estar en el campo misionero se minimizan a pesar de que la agenda diaria tenga muchas actividades por delante, ya que si no tenemos nuestra reflexión bíblica de manera personal, no tendremos qué brindar a los demás.

Está semana me tocó hablar con un hermano de iglesia que me preguntó por qué nos habíamos ido si aquí estábamos bien y la respuesta es: porque por más que aquí teníamos trabajo y una casa (a la que estábamos a punto de acceder), no estábamos felices y ahora trabajando como voluntarios en el campo misionero, nos sentimos completos como individuos y como familia y eso no tiene precio materialmente hablando.

La parte que uno más “extraña” de vivir en la ciudad es la de las amistades y hermanos de la iglesia que uno quiere mucho y al estar distanciados no puede ver tan frecuentemente (algunos, ya que a otros no los hemos visto aún y la periodicidad con que nos veíamos estando en la ciudad, no ha variado demasiado).

La familia se extraña, pero de todos formas, al vivir apartados, tanto de mis padres como de los de Audrey, la frecuencia con la que los vemos es muy similar a la que teníamos viviendo en Argentina.

En conclusión: estamos súper agradecidos a Dios por habernos permitido volver a Argentina a pasar las fiestas y que también haya nacido Mickaël, que hayamos podido compartir al cumpleaños de Pablo con sus padres y que su papá haya podido dedicar a Dios a Mickaël, pero no vemos la hora de volver a Bolivia a continuar con el ministerio de ayuda a los niños carenciados (económica, espiritual o emocionalmente).

Gracias por acompañarnos en cada post, con oraciones y económicamente para seguir avanzando en esta obra.

Si alguien quiere contactarse con nosotros de forma más directa puede hacerlo a: pablofernandoromero@gmail.com

¡Bendiciones y buena semana!

Audrey, Emma, Mickaël y Pablo

¡Primer año como misioneros voluntarios! ( Mega post ) 

En el pasado post habíamos quedado por febrero de 2017 y decidimos actualizar lo más posible, para “quedar al dia” a partir del primer año como misioneros voluntarios.

Así estaba conformada la casa de “los vegetales” en marzo, aún nos acompañaba Jonathan y algunos chicos que hoy ya no están en Familia Feliz.

Gracias a Dios y los donantes, finalmente en marzo tuvimos las mesas, bancos y muebles necesarios para que los niños puedan estar mejor.

En ese momento, aún nos acompañaban Eliezer y Ximena con sus hijitas (ellos son nuestros amigos de Santa Cruz, el es médico y ella abogada, ellos fueron los primeros en ayudarnos con los trámites y papeleos que tuvimos que hacer ni bien llegamos a Bolivia y Dios nos dio la oportunidad de volver a compartir tiempo juntos trabajando en la Brigada médica de Febrero) y como era el día del padre y el cumpleaños de Eliezer, festejamos juntos.

Ese día hacia bastante calor y fuimos con los chicos a comprar “picolé” como llaman aquí a los juguitos congelados.

Gracias a Dios, ese mes también pudimos conseguir la renovación de la licencia de funcionamiento para el 2017.

El 16 de abril cumplimos 7 años de casados y lo festejamos felices de estar sirviendo a Dios y los voluntarios hasta nos regalaron panes y una tortita con forma de corazón. 

Era semana santa y al no tener dinero para viajar (teníamos 4 días libres por receso de clases) habíamos decidido que estaríamos en Familia Feliz y algún día iríamos de paseo a Rurre, pero dos o tres días antes del receso Dios nos regaló (por medio de una voluntaria) dinero para poder compartir unos días en familia y decidimos hacerlo viajando a La Paz. Disfrutamos mucho el tiempo en familia, incluso pudimos llevar a Emma a conocer el zoológico.
En mayo con la ayuda de Dios, logramos finalizar y poner en funcionamiento la cámara frigorífica que nos ayuda a mantener en buen estado por más tiempo la fruta y la verdura.

Los chicos encontraron una “viborita”. 

 

Vinieron voluntarios de la Universidad de Southern y nos ayudaron a pintar, hacer caminos y varias refacciones necesarias.

Emma super contenta de que la pintaran también à ella con los chicos de Familia Feliz. 

Por esos días fue que hicimos la primer ecografía para confirmar el embarazo y sí, Audrey estaba embarazada. 

En junio comenzó el receso de clases de los chicos y aprovechamos a ir de paseo a un lugar que se llama “la toma” y disfrutamos mucho de los paisajes de la caminata. 

Otro de los regalos espectaculares que nos dio Dios es que nos permitió ir a Argentina de “regalo del día del padre” (en la foto estamos con amigos en la frontera ya del lado argentino). 

Además el primer fin de semana de julio, Dios nos regaló la posibilidad de ir a Uruguay por un fin de semana y así Audrey y Emma pudieron conocer a la parte que faltaba de la familia (yo hacía casi diez años que no iba a Uruguay a ver a la familia).

Este año le tocó festejo doble de cumpleaños a Emma ya que los abuelos y tíos querían compartir con ella y lo festejamos en julio y en agosto. 

Otro de los regalos fue que Audrey pudo reencontrarse con su mejor amiga y compartieron juntas algunas horas antes de que viajáramos y como si fuera poco, cuando llegamos a Santiago de Chile (que tuvimos una escala allí por una noche) pudimos ver mi hermano del medio y a unos tíos que hacía 17 años que no veía.

También celebramos el cumpleaños de Audrey a fin de julio. 

Está foto es de un sábado a la salida de la iglesia, estábamos con Eric como voluntario que nos acompañó por unos meses. 

Ha pasado un año… Parece mentira que pasó tanto tiempo, ya que pasó rapidísimo. ¿Que podemos decirles? Un año es mucho pero en el campo misionero pasa muy rápido.

De todo corazón, creemos que los más beneficiados en todo hemos sido nosotros ya que desde el momento en que decidimos servir a Dios de todo corazón como familia, no ha dejado de protegernos y bendecirnos a cada instante. 

Hay momentos en los que no ha sido fácil debido a las luchas, pruebas u obstáculos que el enemigo ha puesto en el camino, pero cada vez que hemos entregado la situación a Dios, nos ha demostrado que está a nuestro lado para ayudarnos y fortalecernos a cada paso. 

Y para finalizar este post, queremos animarte a que si sientes que Dios te llama a cambiar algo en tu vida ya sea de manera personal o a ser misionero en otro lugar (cerca o lejos de tu casa) no dudes ni por un instante de que el mismo que te llama es quien te capacitará, te protegerá y de bendecirá abundantemente. 

Dios viene muy pronto a buscarnos y queremos que donde sea que nos toque trabajar, nos encuentre preparados y compartiendo con otros las buenas noticias de salvación. 

Que Dios los bendiga y seguimos en contacto en el próximo post.

Con cariño : Audrey, Emma, Mickaël y Pablo

Febrero 2017 ( Brigada médica y Odontológica ) 

Miguel (el director de Familia Feliz) tuvo que viajar a Estados Unidos y cuando volvió trajo (entre otras donaciones…) muchos juguetes y peluches para los chicos. Podrán imaginar la alegría que tenían cuando empezó a repartirlos…

Este mes no solamente comenzaron las clases, sino que tuvimos la visita de voluntarios del Weimar Institute de California, Estados Unidos y de un grupo de voluntarios que trabajan en salud en Santa Cruz, Bolivia.

Fueron días super agitados, pero super bendecidos también.

Imagínense que pasamos de ser 70 a ser 130 de un  día para el otro con la aventura de comunicarnos en otro idioma y compartiendo culturas diferentes por casi tres semanas.

Con la ayuda de Dios se atendieron muchas personas en las comunidades cercanas y hasta en el hospital de Rurrenabaque nos brindaron consultorios para atender a la población y se logró mejorar aún más el buen trato que tenemos con la comunidad por el testimonio que fue compartir salud de forma gratuita con la gente.

 

Aprovechando la ocasión, Emma tuvo su primer consulta Odontológica y la dentista destacó que sus dientecitos son unas perlitas. 

También nos alegramos por la llegada de July a nuestra casa, en ese entonces Emma compartió el privilegio de ser la más pequeña con July. 

Como si todo esto fuera poco, me tocó que se formaran piedras en los riñones y a la madrugada tuvimos que salir de apuro hacia el hospital para tener atención y tratamiento.

Gracias a Dios se solucionó y ahora estoy bien. 

Audrey está bien, Emma y Mickaël creciendo bien y con buena salud gracias a Dios. 

Enero 2017

Hola amigos! 

Hemos estado un poco ausentes debido a la intensidad de las actividades en este tiempo, pero no queremos dejar de compartir nuestras vivencias y cómo Dios nos sigue bendiciendo. 

En esta foto estamos a punto de partir hacia Ixiamas, una localidad de La Paz que está situada a uns três horas de Familia Feliz. En esa oportunidad pudimos conocer un lugar hermoso, descansar unos dos días y comenzar a buscar u  terreno para comenzar un nuevo Orfanato y Unidad Educativa para que más chicos puedan acceder a las oportunidades que podemos brindar en el internado.

Conocimos a una familia menonita que nos atendió muy amablemente y descubrimos que ellos también guardan el sábado, lo que nos alegró mucho, inclusive pudimos hacer un culto el sábado en la mañana y Miguel tuvo a cargo la prédica.

Aprendimos a hacer jugo de coco! Y aquí está Emma con los chicos disfrutándolo.

La foto que verán a continuación expresa la alegría de Emma por el período de lluvias del Beni (región en la que vivimos) que va desde noviembre hasta marzo aproximadamente. 

Al estar en época de vacaciones, podemos visitar con más frecuencia las iglesias cercanas porque tenemos menos niños por voluntario y podemos entrar todos en el camión para transportarnos. Esta foto es de la escuelita sabática en una iglesia cercana, Nueva Esperanza se llama. 

En la foto siguiente está Emma con la teacher Ashana “llevando ropa a lavar”. 

En las dos fotos a continuación, pueden ver las devociones matutinas y Biblias para niños recién llegadas de Argentina, cada una de ellas donadas para que los chicos tengan más y mejores herramientas para avanzar en su vida espiritual.

Esperamos que se encuentren bien, que Dios los bendiga y nos encontramos en la próxima publicación si Dios quiere. 

Octubre a diciembre de 2016 (2da parte)

Esta foto es la imagen típica de un día de lluvia en Familia Feliz, ya que a los chicos les encanta jugar fútbol cuando llueve, es súper lindo porque refresca un poco y justo en esta ocasión, hacía más de un día que no teníamos agua, ya que se había cortado la luz (gracias a Dios no se corta muy a menudo y luego, pusimos en funcionamiento un generador que estaba guardado y pudimos tener agua nuevamente), así que aprovechamos y nos bañamos en los chorros de agua que caían del techo.

Uno de los primeros días luego de habernos instalado, le habíamos  dado a Emma su librito para colorear, cuando volvimos a verla, habían dos o tres chicos que estaban coloreando con ella, así que decidimos “desarmar” el libro y darle a los demás para que pudieran pintar también y se siguieron acercando varios hasta que no hubo más hojas.

El famoso “Motacú”. Así llaman a una palmera que da el fruto que verán en la foto de abajo. No sabenos cómo se llama en otros lugares porque no lo habíamos visto antes, pero a los chicos les encanta y a pesar de que la cáscara no es muy blanda, Emma ya logra pelarlos solita para comerlos.

El segundo fin de semana que estuvimos, nos tocó preocuparnos un poco, ya que Emma estaba hacía tres días con fiebre que subía y bajaba y no encontrábamos qué era lo que le hacía mal, la habían visto un par de médicos,  pero nada. Finalmente, gracias a Dios, una Dra. pediatra que nos ayuda siempre en el pueblo le diagnosticó infección urinaria, así que con los medicamentos adecuados gracias a Dios se mejoró y desde ahí no ha vuelto a enfermarse prácticamente. (Aunque estaba enfermita, como ven en la foto, siempre tiene buen humor y sonrie la gorda).

 

 

Ésta fue nuestra primera visita a la iglesia cercana de Nueva Esperanza. Audrey dio la escuela sabática para ninos desde cuna a primarios  más o menos. Son escuelas sabáticas muy distintas de las que conocemos pero son de las más gratificantes. Es hermoso ver los niños con caras de alegría cuando escuchan música infantil y con entusiasmo repetir la oración. 

¿ Que decir de esto ? 

Para Emma fue un gran descubrimiento. Para Pablo fue emocionante. Para Audrey fue el encuentro cara a cara (bueno no de tan cerca) con su fobia Número  1. 

Lo chistoso fue que este episodio pasó una semana después de nuestra llegada. Habían venido a visitarnos una pareja amiga de Miguel y antes de irse querían ver tarántulas. Así que Miguel reunió a la mayoría de los chicos y les dijo que el primero en traer una tarántula recibiría un caramelo… En menos de 20 minutos teníamos cerca de 7 de estas interesantes bestias.. 

 

Noviembre significa a fin de las clases. No queríamos que los niños partieran sin poder tener un momento muy especial de consagración con ellos. Y lo tuvimos. Fue muy hermoso  ver como los niños y no tan niños se pedían perdón unos a otros. Fue maravilloso participar juntos de la Santa Cena. 

Primera Navidad en Familia Feliz. El tiempo pasó volando y ya nos encontrábamos festejando navidad con el grupo que quedó. Hicimos comidas típicas de cada uno de nuestros países. 

Una bendición inmensa. 

Le regalamos a Emma una bicicleta para navidad para que empiece a aprender. Estábamos muy entusiasmados con el regalo (más que Emma al principio) pero los que más disfrutaban la bici eran los demás niños quienes estaban todo el día arriba peleándose para subirse. Así que posteamos una foto y un pedido por Facebook y a los pocos días teníamos una bicicleta para cada uno de los niños que se quedaban en las vacaciones. Gracias de corazón a los que apoyaron  para que esto suceda. 

Octubre a diciembre de 2016 (1era parte)

Vamos a intentar resumir nuestra aventura desde que llegamos a Familia Feliz hasta las vacaciones de verano.

Cuando llegamos al internado de noche tuvimos nuestra “bienvenida” supimos en menos de 3 minutos que este era el lugar donde Dios nos había mandado. Los niños estaban en lo que llamamos la “hora de estudio” que en ese entonces era de 18:30 a 20:00hs, estaban todos en el comedor y nos presentaron. Al segundo de haber terminado de presentarnos los niños vinieron (algunos corriendo) para saludarnos. Fue un momento muy lindo ya que muchos nos abrazaban, otros nos tocaban el pelo, otros nos miraban con esa mirada profunda que hasta te puede intimidar. La mayoria al saludarnos nos preguntaban cuanto tiempo nos ibamos a quedar viviendo allí. Ese fue el momento cuando supimos que ibamos a vivir cosas extraordinarias en ese lugar pero que los primeros en ser cambiados seriamos nosotros.

Llegamos al internado el 20 de octubre del 2016 ya que anteriormente pasamos 10 dias en Santa Cruz haciendo los trámites de la residencia. Quedaba un mes mas o menos de clases cuando llegamos. Ese tiempo fue para acomodarnos, acostumbrarnos a la rutina de actividades que tenian implementada y ver en que podiamos ayudar. Fue un tiempo lindo, tranquilo donde aprendimos a conocer a los chicos. Una vez Audrey estaba sentada con un grupito de chicas adelante del comedor que llamamos “casa grande” queriendo que ella les diera consejos. ¿Consejos de qué? Creo que no importaba, solo querían consejos de la vida en general. En esos momentos uno se da cuenta de que uno es pequeño frente a las grandes problemáticas de los chicos. Obviamente que por razones privadas no vamos a contar las situaciones particulares de cada niño, nuestro objetivo no es ese, pero nos pueden creer de que muchos han pasado por su vida por cosas que ningun niño en este planeta debería pasar.

“muchos han pasado por su vida por cosas que ningun niño en este planeta debería pasar.”

Desde el primer momento Emma adoptó como su juguete favorito la hamaca del árbol y nos llevó a la reflexión de que muchas veces los padres pretendemos “lo mejor” para nuestros hijos en cuestión de juegos, juguetes o entretenimientos, cuando en realidad los niños pueden ser felices con cosas mucho mas símples y con que pasemos tiempo con ellos.

El primer sábado en la escuela sabática tuvimos una clase super grande porque no estaban divididos por edades y fueron los más pequeños a la misma clase que habíamos preparado para Emma, así que cantaron y participaron felices de los cantos y las actividades. Tuvimos que hacer a mano las Biblias para la clase y algunas otras cosas para ilustrar las historias para los niños. 

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El medio de transporte que más utilizamos (ya que se rompió la camioneta unos días antes de que llegáramos) es el camión y Emma no quiere ir en la cabina nunca, le encanta viajar en la caja.

Bueno, para no cansarlos con mucha información de una sola vez, dejamos por aquí, pero trataremos de actualizar pronto la segunda parte 🙂

Que Dios los bendiga!

Pablo, Audrey y Emma

 

 

 

 

Primer post

Bienvenidos a nuestro blog!

Somos una familia que eligió vivir como misioneros voluntarios al servicio de Dios donde Él nos guíe y hasta que Él lo permita.

Antes de seguir contándoles acerca de esta elección, nos presentamos: nuestra familia está compuesta por 3 personas y casi un ¼ de otra; Pablo (32 años, argentino), Audrey (28 años, francesa), Emma (2 y ½ años, argentina) y un futur@ integrante (bolivian@ 8 semanas de gestación).

Todo comenzó en mayo de  2016 en la ciudad de Salta, Argentina, donde vivíamos en ese momento.

Varios meses antes, habíamos decidido que Audrey estuviera en casa para que fuera quién eduque a Emma de la mejor forma posible a nuestra manera de ver, pero la difícil situación económica nos había llevado a que los 2 trabajos que tenía, no fueran suficientes para pagar las cuentas básicas para subsistir, entonces, debía buscar un tercer trabajo o Audrey debería volver a trabajar, teniendo que dejar atrás los planes de educar a Emma y debiendo poner a la pequeña en una guardería por el tiempo que ella trabajara.

“Coincidentemente” en esos meses comenzamos a juntarnos con dos familias de la misma iglesia a la que asistíamos para poder profundizar el estudio de la Biblia, orar y con la ayuda de Dios procurar mejorar nuestro estilo de vida, mientras esperamos su regreso por segunda vez.

Como esposos, aún desde que éramos novios, siempre tuvimos el anhelo de servir a Dios en lo que hiciera falta y muchas veces, por las diferentes situaciones que nos tocó pasar, esos sueños habían quedado de lado, pero ahora al encontrarnos en una “crisis”, tuvimos que re plantearnos muchas cosas y allí fue donde nos reencontramos de frente con las ganas de servir.

No sabíamos cómo, de qué forma ni en qué parte del mundo, pero Dios se encargó de todo una vez que decidimos dejar que nos guíe.

A todo esto, en algún momento de estos procesos de decisiones y cambios, le dije a mi esposa que en mi interior sentía el llamado a vivir como misioneros voluntarios (porque si bien siempre soñé con eso, sentí que algunas prédicas que habíamos escuchado recientemente, me invitaban a que sigamos ese camino).

Un sábado por la tarde luego de haber almorzado  en casa de unos amigos, tomé la tablet de ellos, busqué algunos proyectos misioneros y se la acerqué a Audrey para que viera si alguno le gustaba. Para mi asombro, en el término de media o una hora, ella había encontrado un proyecto que le llamaba mucho la atención y estaba entusiasmada en que busquemos información para ver si podíamos ir.

El día siguiente, dimos con un mail al cual escribimos y Miguel, el director del lugar nos contestó muy amablemente, brindándonos su teléfono y Facebook, para que estemos en contacto y evacuemos dudas acerca de qué se trataba el proyecto.

Resumiendo la historia, en los tres meses siguientes vendimos todas nuestras cosas, pagamos las cuentas y nos vinimos a vivir a Bolivia en Rurrenabaque, al orfanato y escuela de sostén propio: Familia Feliz (recuerden este nombre porque lo mencionaremos a menudo ).

Para las personas que nos conocen, saben que no provenimos de familias adineradas y que habiendo vendido todo lo que teníamos en Argentina (no teníamos casa propia), Dios nos ayudó a conseguir el dinero necesario para poder hacer los documentos en Bolivia.

Para algunos amigos, familiares o hermanos de iglesia, nuestra decisión les sonó a locura. ¿Cómo podríamos llevar a una nena de 2 años al medio de la selva, sin un ingreso fijo de dinero por mes, sin seguro médico y sin garantías económicas?

La verdad es que tenían razón: es una locura, y en ese entonces no teníamos seguridades de nada. Pero estando ya hace ya 8 meses aquí, les podemos asegurar de que es el mejor ámbito para una bebé de 2 años, que si bien no tenemos dinero en el banco, Dios se encargó de mimarnos de distintas formas (hasta pudimos ir de vacaciones 4 días a La Paz en semana santa). Y el hecho de no tener dinero hace que tengamos que depender de Él, es como colportar, tu sueldo te lo da Dios. No serán millones, no será en una fecha específica del mes, pero siempre llega cuando lo necesitamos y siempre sobra un poquito para comer algo rico o llevar a Emma a jugar a la cama elástica (saltarín). Y para ser francos con ustedes, esto es todo lo que necesitamos para ser felices.

Así que si somos locos, pero no nos arrepentimos de nuestra locura .

Este blog no tiene como intención “mostrar que somos superiores”, sino compartir con ustedes un poquito de lo mucho que Dios hace a diario por nosotros.

Esperamos que Dios los bendiga y nos encontramos en el próximo post.

P.D.: está iniciativa del blog, fue gracias al empujón que nos faltaba para compartir y se lo debemos a nuestra amiga Daniela de Salta, Argentina.